La mentira tiene patas cortas me decía mi madre, pero al final yo siempre terminaba admitiendo mis mentiras: Jamás se me descubrió una. A no ser que tenga la "brillante" idea (Nótece el tono de sarcasmo en "brillante" ¬¬) de informar a terceros de la naturaleza de la verdad... La verdad verdadera, no la otra. O sea, uno cuando miente no dice una mentira, dice una verdad distinta ;) Y el primer paso para una mentira exitosa es mentirse a si mismo. Si vos crees que es verdad, no vas a actuar como si fuera una mentira, y no vas a dar señas que te delaten. Pero es en el termino de lenguaje corporal y demás, en términos de que se descubra la mentira porque es una mentira mala...
Primero: que sea creíble. No exageres.
Segundo: que sea creíble. Tiene que tener un trasfondo consistente, o sea un porque que también sea creíble. Tercero: No le digas nadie la verdad. Mentirle lo mismo a todos es esencial para que nadie te termine delatando ¬¬ Y por lo tanto tiene que ser una mentira universal, algo que le puedas mentir a absolutamente todos.
Cuarto: No dejes cabos sueltos. Hasta el más mínimo detalle puede ser fatal en la mentira. (hay que pensar una excusa para cada posible pregunta de porque esto, porque aquello)
Y lo más importante de todo es: No mientas a no ser que sea absolutamente necesario. Porque construir es un trabajo arduo y extenso; destruir solo lleva un momento.
A mi me han dicho "brutalmente honesto" y estoy orgulloso dello. Carajo. Soy muy bueno mintiendo, por eso no lo hago. Sí, soy honesto. (Bueeeeeeno, muuuuuy de vez en cuando... en fin)
La gente dice que quiere honestidad, pero no la saben valorar. Cada vez que digo la verdad alguien se ofende o no me creen, o simplemente... Bah.
Recurro de nuevo a lo que ya he escrito pero en otro contexto. En este caso es el blog de una amiga que, o casualidad, acaba de hacer un post sobre la mentira.... *silva disimuladamente*
'Yo solo me arrepiento de mentirme a mi mismo. Actualmente me catalogan de "brutalmente honesto" Lo que se entiende como "la gente dice que quiere honestidad, pero dale una mentira creíble y se le aferran como un pulpo con garras. Es preferible una mentira linda a una verdad que duela"'
Explico mis alucinaciones diarias en un lenguaje que un humano (espero) sepa comprender
sábado, 26 de marzo de 2011
Hace falta un mentiroso para reconocer a otro
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reflexiones contemplativas
miércoles, 16 de marzo de 2011
Points of release
![]() |
| Parece a punto de dar un beso... |
—Sí, sí, todo muy bonito, pero dejame levantar y peinarme.
—Pero te traje el desayuno a la cama...
—¡Llevalo a la mesa! —Me dijo camino al baño.
Y colgada de la puerta con el peine aun en la mano me dijo—Y desayunamos juntos—Y me guiñó el ojo...
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Parafrenico de turno
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achaques románticos
sábado, 12 de marzo de 2011
Death
El pueblo no era más que una docena de casas amontonadas normalmente. Pero por culpa de la plaga ni pueblo era un termino apropiado. Las pilas de cadáveres en descomposición, algunas casas en llamas, en un desesperado intento de purga, y los muertos que no se conformaron con quedarse muertos...
Sentada sobre un barril, tomando de una botella Slither admiraba la escena. Velvet caminaba entre la carroña admirado del trabajo de la peste. Era obvio que el destino iba a unir sus caminos.
—Me llama la atención que estés sentada tan calma entre el caos reinante a tu alrededor
—He visto peores escenas. Y varias las he causado yo misma.
—Por algún motivo me das la impresión de ser una Assassin...
—Bueno, yo no tengo dudas de que eres un Nigromante. La armadura de hueso te delata...
Se midieron a unos pasos de distancia, pero Slither le señaló otro barril con la cabeza. Velvet no tomaba, pero sacó una pipa, tallada en un fémur humano y comenzaron a conversar animadamente. La escena estaba teñida por el olor a putrefacción, la muerte que los rodeaba en forma casi que tangible. Pero justo eso era lo que tenían en común: la muerte.
— ¿Te molestan los Nigromantes?
— ¿Y por qué habrían de molestarme? Yo los mato, ustedes los usan después. Ni interfieren en mi trabajo ni lo deshacen como los malditos Bendecidos...
—Ah, ahora entiendo un poco más la mentalidad del Assassin. Compartimos el odio por los Bendecidos, pero asumo que a ti lo que te molesta no es que mancillen a un cadáver con nueva vida, sino que deshagan algo que debería ser definitivo... ¿Me equívoco?

—Has dado justo en el clavo. Todos vamos a morir, la muerte es una sola. Cada quien recibió dos regalos: una vida y una muerte. Y los malditos Bendecidos (que irónicas mis palabras, ¿no?) le quitan el valor a ambas.
—Sí, es cierto. Es totalmente antinatural revivir a alguien que ya ha muerto. Además los estúpidos se creen más poderosos que el destino mismo, decidiendo QUIEN recibe el regalo que es estar vivo por segunda, y en algunos casos tercera y hasta cuarta vez.
— ¡Exacto! ¿Y nos juzgan a nosotros por terminar una vida "antes de tiempo"? ¿¿Y quienes son ellos para prolongar una más de la cuenta?? No saben apreciar el fino trabajo que hacemos. No es simplemente cercenar una garganta, hay que darle un final digno. Sí vas a matar a alguien más te vale hacerlo bien.
—Nunca van a entender la deshonra que provocan constantemente... ¿Puedo preguntar que haces en estos lares?
—Sí, puedes. Pero antes dime que haces tu aquí.
—Bueno, esta plaga extraña está diezmando la población del reino. Pero lo interesante es que mucha gente se transforma en muertos vivos de manera espontánea. Como Nigromante es obvio que quiero aprender el porqué. Después de todo mi existencia se basa en crear y controlar muertos vivientes. Tu turno.
—Sí, asumí que sería por algún motivo de esa índole... ¿Y no te preocupa que la gente piense que eres el responsable de la muerte andante?
— ¿Y tú me piensas responder con evasivas toda la noche?
Las llamas de la casa que los iluminaba danzaban al par de los gritos agonizantes. Un Zombie pasó a su lado sin prestarles atención siquiera. Slither sacó una ballesta de bajo su capa, le disparó entré los ojos y le respondió a Velvet:
—La gente me paga por matar. Lo que esta peste cambió es que me pagan los que quieren morir. No quieren convertirse en muertos vivientes, así que me piden que les de un final digno. Y ese es justamente mi trabajo. Aquí saben apreciar una muerte bien lograda.
—Entonces te interesará mi propuesta. Yo justamente tengo la intención de convertirme en un Lich, y tus servicios me sirven como anillo al dedo. ¿Quien mejor que una Assassin para terminar mi vida mortal?
Los ojos de Slither se iluminaron como las llamas de la ya silenciosa vivienda. Alguien que comprendía su forma de arte, y le pedía que la aplicara a su existencia. No se iba a negar. Era exactamente lo que ella quería.
—Dime cuando y donde. Y no, no voy a cobrarte. La primera es por cuenta de la casa por saber apreciar mi trabajo—y le guiñó un ojo.
Han pasado semanas. Slither y Velvet están en una oscura y fría cripta. Es el laboratorio personal de Velvet. Este está ataviado con una ceremoniosa bata negra. Para convertirse en un Lich, un mago muerto viviente, tiene que hacer la ceremonia de una manera especifica: Tiene que morir de cierta manera para que su alma se aprisione en la filactería y pueda seguir morando en la carcasa hueca en la que se irá transformando su cuerpo. Ella es justamente lo que el busca: alguien que entienda la importancia de una muerte bien hecha, alguien en quien confiarle el hecho de matarlo.
Velvet se acuesta en el altar de piedra para sacrificios. Slither toma el puñal con el placer anticipado de una muerte. Pero Velvet también la espera: para el no es un final, sino un comienzo; es el momento de su apoteosis. Velvet no percibe la emoción en el rostro de Slither. Nunca comprendió que su arte no es seguir una serie de pautas preestablecidas al dar una muerte. No entendió que su arte es creativo, su arte no es destructivo, su arte implica a veces incluso hacer sufrir tanto a la obra que la muerte llegue como un alivio.
Recién al momento en que el puñal penetró la carne Velvet pudo leer en sus ojos algo que ella le había dicho, pero el no supo escuchar.
—Me pagaban para que les diera muerte, porque lo que yo mato se queda muerto Nigromante...
Sentada sobre un barril, tomando de una botella Slither admiraba la escena. Velvet caminaba entre la carroña admirado del trabajo de la peste. Era obvio que el destino iba a unir sus caminos.
—Me llama la atención que estés sentada tan calma entre el caos reinante a tu alrededor
—He visto peores escenas. Y varias las he causado yo misma.
—Por algún motivo me das la impresión de ser una Assassin...
—Bueno, yo no tengo dudas de que eres un Nigromante. La armadura de hueso te delata...
Se midieron a unos pasos de distancia, pero Slither le señaló otro barril con la cabeza. Velvet no tomaba, pero sacó una pipa, tallada en un fémur humano y comenzaron a conversar animadamente. La escena estaba teñida por el olor a putrefacción, la muerte que los rodeaba en forma casi que tangible. Pero justo eso era lo que tenían en común: la muerte.
— ¿Te molestan los Nigromantes?
— ¿Y por qué habrían de molestarme? Yo los mato, ustedes los usan después. Ni interfieren en mi trabajo ni lo deshacen como los malditos Bendecidos...
—Ah, ahora entiendo un poco más la mentalidad del Assassin. Compartimos el odio por los Bendecidos, pero asumo que a ti lo que te molesta no es que mancillen a un cadáver con nueva vida, sino que deshagan algo que debería ser definitivo... ¿Me equívoco?

—Has dado justo en el clavo. Todos vamos a morir, la muerte es una sola. Cada quien recibió dos regalos: una vida y una muerte. Y los malditos Bendecidos (que irónicas mis palabras, ¿no?) le quitan el valor a ambas.
—Sí, es cierto. Es totalmente antinatural revivir a alguien que ya ha muerto. Además los estúpidos se creen más poderosos que el destino mismo, decidiendo QUIEN recibe el regalo que es estar vivo por segunda, y en algunos casos tercera y hasta cuarta vez.
— ¡Exacto! ¿Y nos juzgan a nosotros por terminar una vida "antes de tiempo"? ¿¿Y quienes son ellos para prolongar una más de la cuenta?? No saben apreciar el fino trabajo que hacemos. No es simplemente cercenar una garganta, hay que darle un final digno. Sí vas a matar a alguien más te vale hacerlo bien.
—Nunca van a entender la deshonra que provocan constantemente... ¿Puedo preguntar que haces en estos lares?
—Sí, puedes. Pero antes dime que haces tu aquí.
—Bueno, esta plaga extraña está diezmando la población del reino. Pero lo interesante es que mucha gente se transforma en muertos vivos de manera espontánea. Como Nigromante es obvio que quiero aprender el porqué. Después de todo mi existencia se basa en crear y controlar muertos vivientes. Tu turno.
—Sí, asumí que sería por algún motivo de esa índole... ¿Y no te preocupa que la gente piense que eres el responsable de la muerte andante?
— ¿Y tú me piensas responder con evasivas toda la noche?
Las llamas de la casa que los iluminaba danzaban al par de los gritos agonizantes. Un Zombie pasó a su lado sin prestarles atención siquiera. Slither sacó una ballesta de bajo su capa, le disparó entré los ojos y le respondió a Velvet:
—La gente me paga por matar. Lo que esta peste cambió es que me pagan los que quieren morir. No quieren convertirse en muertos vivientes, así que me piden que les de un final digno. Y ese es justamente mi trabajo. Aquí saben apreciar una muerte bien lograda.
—Entonces te interesará mi propuesta. Yo justamente tengo la intención de convertirme en un Lich, y tus servicios me sirven como anillo al dedo. ¿Quien mejor que una Assassin para terminar mi vida mortal?Los ojos de Slither se iluminaron como las llamas de la ya silenciosa vivienda. Alguien que comprendía su forma de arte, y le pedía que la aplicara a su existencia. No se iba a negar. Era exactamente lo que ella quería.
—Dime cuando y donde. Y no, no voy a cobrarte. La primera es por cuenta de la casa por saber apreciar mi trabajo—y le guiñó un ojo.
Han pasado semanas. Slither y Velvet están en una oscura y fría cripta. Es el laboratorio personal de Velvet. Este está ataviado con una ceremoniosa bata negra. Para convertirse en un Lich, un mago muerto viviente, tiene que hacer la ceremonia de una manera especifica: Tiene que morir de cierta manera para que su alma se aprisione en la filactería y pueda seguir morando en la carcasa hueca en la que se irá transformando su cuerpo. Ella es justamente lo que el busca: alguien que entienda la importancia de una muerte bien hecha, alguien en quien confiarle el hecho de matarlo.
Velvet se acuesta en el altar de piedra para sacrificios. Slither toma el puñal con el placer anticipado de una muerte. Pero Velvet también la espera: para el no es un final, sino un comienzo; es el momento de su apoteosis. Velvet no percibe la emoción en el rostro de Slither. Nunca comprendió que su arte no es seguir una serie de pautas preestablecidas al dar una muerte. No entendió que su arte es creativo, su arte no es destructivo, su arte implica a veces incluso hacer sufrir tanto a la obra que la muerte llegue como un alivio.
Recién al momento en que el puñal penetró la carne Velvet pudo leer en sus ojos algo que ella le había dicho, pero el no supo escuchar.
—Me pagaban para que les diera muerte, porque lo que yo mato se queda muerto Nigromante...
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ataques de pánico
martes, 1 de marzo de 2011
Abrir la mente ante las posibilidades
La narrativa es imprescindible para darle vida a un texto. Russeau dijo mil barbaridades sobre un sistema autorecursivo de como los libros TIENEN que haber sido inventados por la participación de una fuerza superior. Algo de como se necesita un lenguaje para crear una sociedad, y se necesita una sociedad para crear un lenguaje. Yo lo que digo es que ambas cosas se crearon al unisono, creciendo en complejidad a medida que cada uno ayudaba al otro. Pratchett hizo uso de esta idea de la fuerza tras los libros en un universo donde todo es literal: si yo creo que el conocimiento es poder pues lo es, y un auto puede marchar a base de conocimiento.Es es este universo donde las tergiversaciones del lenguaje se pueden aprovechar para decir cosas como:
L-Space is portrayed as a natural outgrowth of the fact that "knowledge=power=energy=matter=mass" and mass warps space, and therefore, libraries in the Discworld universe are a very dangerous place indeed for the unprepared.
Pero en este mundo en el que vivimos estas cosas no se aplican... O si?
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reflexiones contemplativas
viernes, 18 de febrero de 2011
Aparentemente
Tengo un amigo que es inteligente, se lo concedo, pero no tan inteligente como quiere aparentar. Asumo que por inseguro. Tengo una amiga que es... Usando sus propias palabras: Puta. Pero no tan... en fin. Ni idea de porque quiera aparentarlo, pero bueno. Hay quienes dicen que no estoy tan loco como aparento (Sí, ustedes ¬¬) A lo que yo respondo ¨Sí, obvio.¨ Pero por dentro es ¨JA! Si supieran... OCULTO A PLENA VISTA!!¨En fin, la pregunta del millón es: Pesa la realidad sobre la forma? Yo opino que si quieres ser más inteligente de lo que eres, pues ya eres suficientemente inteligente como para ser considerado... inteligente. Pero el tema está en si uno quiere aparentar, en lugar de SER más inteligente. Es como ver la película en lugar de leer el libro, y hablar como si hubiera leído el libro. O peor, como considerar que leer el libro en lugar de ver la película te hace más inteligente que al que vio la película... capice? (Ya voy a hablar de la falacia que es considerar en más alta estima leer el libro en lugar de ver la película...)
Todos usamos mascaras. Digamos que hago una broma y tu te ofendes. Importa si mi intención era ofender? Importa si de verdad lo creía? Es por inseguro, o por más bonito que seas no te gusta que te digan feo? Es solo el que le resbala, el que está ¨bañado en vaselina¨ el que es seguro de si mismo y sin complejos? Sí te ofendes, es porque piensas que es verdad, o porque piensas que yo pienso que es verdad? O no tiene nada que ver con verdades tapadas a base de bromas?
A mi me han dicho que soy ¨brutalmente honesto¨ por ser... bueno, honesto. Y me saltan con ¨hay maneras de decir las cosas¨, pero yo el problema es que intento ser educado, no decir las cosas que pueden molestar, y la gente no entiende ¬¬ Así que al final me quemo de que no entiendan y les digo las cosas de frente sin tapujos. Hay ciertas cosas que no importa cuantas vueltas des no quedan bien. (Decir te metí los cuernos y decir te fui infiel no infiere en el resultado...)
Sí quiero ser bueno, y actúo como que soy más bueno de lo que soy en realidad, realmente importa porque me haga el bueno? Bueno, si es para ganar la confianza de alguien y después traicionar, obvio que sí (Un político comprando votos) Sí es por el simple hecho de que quiero que la gente me quiera, por ejemplo, tiene algo de malo? Es como querer ser más inteligente de lo que sos... No?La diferencia es entre querer ser, y querer aparentar me parece. Sí, todos usamos mascaras, pero queremos salir a robar con un pasa montañas o estamos en una escuela de teatro? Usamos maquillaje para resaltar nuestros rasgos o lo usamos para ocultarlos? Cada quien es dueño de sus propias respuestas.
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Parafrenico de turno
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reflexiones contemplativas
lunes, 14 de febrero de 2011
Morir es vivir lentamente
Camina cargando un muerto. Lastima que no sabe que ese muerto habita en su piel. ¿Qué es vivir sino morir lentamente? Lo iba a averiguar, así le tomara toda la eternidad averiguarlo. Entró a la cocina y tomó la cuchilla. El frío era lo ultimo que quería sentir, así que se desnudo y fue con el cuerpo abierto al cuarto de baño. Dejó correr la helada agua por la ducha, esa lluvia artificial que limpiaba solo lo exterior. Un diciembre de los fríos. En el aniversario de su cumpleaños. El día más corto, la noche más larga. Y ni idea tenía de cuan larga.
Temblando por el frío cortó su muñeca. Esta vez sí. Esta vez vio correr la vitae tibia por el brazo, y era casi un calor que quemara en anteposición. Se comenzó a marear, se sentó. Empezó a perder el conocimiento, y luego, de repente lo recuperó. Pero no se podía mover. No podía ver, oír, sentir. Ni el frío helado de la ducha, ni la tivieza de su sangre. Nada. Si vivir es morir lentamente, ¿morir es vivir apresuradamente?
El tiempo empezó a ralentizarce para él, la vida comenzó a alargarce, y una segunda vida le fue regalada por el simple hecho de haber muerto. Pero estaba atrapado en un caparazón oscuro e insensible. ¿Qué vida puede uno tener sin un cuerpo? ¡Pero no! ¡No era una perdida, sino una ganancia! Ahora no tendía que soportar las ataduras de un cuerpo!
Comenzó a crear un mundo en su mente, con las más grandes maravillas. Incapaces de ser en su vida anterior.
¿Ser millonario? ¿Rey del mundo? Eso es pensar dentro del marco de un simple mortal impotente. Aquí era el alpha y el omega. Explorador del poder de su mente en esos recónditos confines que comenzaron a pensar por si mismos. Un universo fractal que se retroalimentaba para dar lugar a una vida. Y al fragmentarce su mente, después de eones de una vida de inimaginables existencias cohexistiendo, una vida se separó de las demás. Una quiso vivir. Una quiso ser, no solo pensar.
Y comenzó a crear el universo de nuevo, desde el centro de la galaxia hasta el centro del sistema solar, hasta el centro del planeta. Y millones de mentes más surgieron de los fragmentos de este fragmento.
Y de las infinitas personas que habitaban el organismo que estaba simulando un universo, yo desperté y me encontré desnudo en un baño, con mi brazo sangrando, al borde de la conciencia, por hipotermia, por desangramiento, pero viví, aunque solo sean estos segundos antes de morir y de llevarme a todos ustedes conmigo.
Parte explicada:
El Solipsista, Fredric Brown
A Bunch of Rocks
Temblando por el frío cortó su muñeca. Esta vez sí. Esta vez vio correr la vitae tibia por el brazo, y era casi un calor que quemara en anteposición. Se comenzó a marear, se sentó. Empezó a perder el conocimiento, y luego, de repente lo recuperó. Pero no se podía mover. No podía ver, oír, sentir. Ni el frío helado de la ducha, ni la tivieza de su sangre. Nada. Si vivir es morir lentamente, ¿morir es vivir apresuradamente?
El tiempo empezó a ralentizarce para él, la vida comenzó a alargarce, y una segunda vida le fue regalada por el simple hecho de haber muerto. Pero estaba atrapado en un caparazón oscuro e insensible. ¿Qué vida puede uno tener sin un cuerpo? ¡Pero no! ¡No era una perdida, sino una ganancia! Ahora no tendía que soportar las ataduras de un cuerpo!
Comenzó a crear un mundo en su mente, con las más grandes maravillas. Incapaces de ser en su vida anterior.
¿Ser millonario? ¿Rey del mundo? Eso es pensar dentro del marco de un simple mortal impotente. Aquí era el alpha y el omega. Explorador del poder de su mente en esos recónditos confines que comenzaron a pensar por si mismos. Un universo fractal que se retroalimentaba para dar lugar a una vida. Y al fragmentarce su mente, después de eones de una vida de inimaginables existencias cohexistiendo, una vida se separó de las demás. Una quiso vivir. Una quiso ser, no solo pensar.
Y comenzó a crear el universo de nuevo, desde el centro de la galaxia hasta el centro del sistema solar, hasta el centro del planeta. Y millones de mentes más surgieron de los fragmentos de este fragmento. Y de las infinitas personas que habitaban el organismo que estaba simulando un universo, yo desperté y me encontré desnudo en un baño, con mi brazo sangrando, al borde de la conciencia, por hipotermia, por desangramiento, pero viví, aunque solo sean estos segundos antes de morir y de llevarme a todos ustedes conmigo.
Parte explicada:
El Solipsista, Fredric Brown
A Bunch of Rocks
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parafrenia literaria
martes, 8 de febrero de 2011
Sucumbir a un Sucubo
Uno lucha, uno tiene, uno quiere, uno va, uno viene, uno se mantiene, uno corre, uno camina, uno tropieza, uno lastima, uno come, uno toma, uno embriaga, uno embarga, uno lanza, uno carga, uno vuelve, uno huye, uno sufre, uno destruye, uno tiembla, y se escabulle, uno siente, y no siente mucho más, uno quiere, pero no quiere, porque lo quieren, y quiere cuando no lo quieren, porque quiere de verdad, uno cava su propia tumba, uno camina sus propios pasos, uno tropieza con sus propios errores, uno siembra nuevos tropiezos, uno paga derechos de piso, uno definitivamente no aprende, solo encuentra nuevas maneras de cometer el mismo error.Perdí, y ahora no voy a volver a jugar. No. Dicen que no es ganar o perder sino competir, pero eso dicen los que ganan a veces al menos, o los que no les importa perder. Pero yo no quiero jugar. No, no más. Ya jugué, ya gane, ya perdí, ya empaté, ya aposté, ya perdí de nuevo... Ya no quiero jugar, quiero ganar. Pero si bien ganar no es lo que importa, ganar es lo que no se logra sin jugar al menos. Así que me quedo en la banca y solo será un amistoso. Cosa que nadie salga herido...
Uno intenta, pero otros no tanto. Uno intenta salir antes, pero otros lo llevan de nuevo a donde no quería, solo para que al final uno esté donde no quería. Sucumbir ante la tentación? Y si el problema es que la tentación no te sucumbe? Enjaulado en la piel sin poder salir a tomar aire al interior de la jaula. Mirando, tocando, oliendo, lamiendo, pero no sintiendo... Ay de ti que no me tienes, pero ay de mi que no me tengo tampoco. Un robot que juega a ser persona. Un vampiro que recuerda retozar al sol. Un alíen que quiere respirar oxigeno y se ahoga.
Música que se siente
Era una de esas...
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Caliburnus
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5:04 a. m.
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achaques románticos
domingo, 6 de febrero de 2011
Apasionado
Tiró la colilla y la piso con odio. Era esa maldita ciudad, lo sacaba de sus casillas. Era como un enorme burdel, con juergas incontrolables; si la estupidez fuese contagiosa explicaría la epidemia que la metrópolis estaba sufriendo; la corrupción era la orden del día y ellos seguían felices con los gobernantes que elegían; felices en sus orgías y sus desenfrenos.
Quería que todo ardiera, y con ese pensamiento prendió otro cigarrillo. La llama danzaba frente a su rostro, iluminando levemente, y encendiendo algo mas que el tabaco: encendía un deseo de más fuego.Tomo los restos mortales del segundo cigarrillo entre el indice y pulgar de la mano derecha, cerro el ojo izquierdo y la lanzo hacia el edificio al tiempo que dijo, con una sonrisa: Puff...
Volvió a su auto destartalado. Tenia que llenar el tanque que acababa de llenar...
Predio la radio:
-timos reportes sobre disturbios pa-tacados por maleantes enmascara-junto rifas en mi bicicleta.
La vos del anciano le trajo un poco de esperanza y soltó el dial:
-Era mi posesión mas preciada. Ahora no puedo ni trabajar.-Esta conmovedora historia, sobre un pobre anciano que tuvo un accidente, y tras pasar un mes hospitalizado regresa a su casa para encontrarla totalmente vacía, es increíble. No dejaron ni los cables de cobre en-click
Apago la radio y prendió otro cigarro. Vio las prostitutas y los puteros de siempre al pasar, y casi que los saluda. Pero los traficantes de sexo realmente le asqueaban, tanto los compradores como los vendedores. Estaba lloviendo ligeramente.
Fue tan rápido que no tuvo tiempo de reaccionar. Mas tarde lo recordaría como un borrón de carretera girando, mezclado con ruido de ruedas chirriando. Un amasijo de metal retorciendoce fue lo que encontró al despertar. Había llamas por doquier. No pudo evitar sonreír. Aun cuando el camión cisterna casi lo mata, no pudo evitar sonreír al ver que tenia a su disposición miles de litros de gasolina...
La lluvia apagaba las leves llamas que salían de su auto, asegurando que pudiera ver un mañana. Igual debía actuar rápido: la lluvia se apagaba tan rápido como el fuego.
Salió de lo que alguna vez fuera su vehículo, y rengueando encaminó al camión cisterna que lo llamaba como una sirena de fuego. El chofer era un obeso hombre blanco, con una bonita pelada, una camisa celeste y la cara apoyada contra la bocina, provocando un increiblemente molesto sonido.
Sacó al conductor con no poco trabajo y se subió al volante de la bestia que le pedía a gritos que la violentara contra algo odioso.
La imagen del fuego relampagueaba tras sus pupilas, como un tatuaje del inconsciente. Era feliz. No porque fuera una solución a todos sus problemas, no porque fuera a arreglar la ciudad de mierda en la que estaba obligado a habitar, no porque fuera a cambiar las cabezas llenas de estupidez de las ratas con las que coexistía.
No. Era porque tenia mucho combustible, y eso significaba mucho fuego, y el fuego lo hacia feliz per se. No solía arreglar las cosas, pero era la solución que mas le gustaba. Sonrió y saco un cigarrillo.
"¿Donde mierda deje los fósforos?"
Su cara se prendió como un fósforo al darse cuenta de que no tenia fuego encima. Comenzó a palparse los bolsillos desesperadamente. Y al buscar en la guantera vio una pegotin contra el humo de tabaco.
"Claro, comes como hijo de puta pero no fumas porque te hace mal al corazón"
Y no tuvo mas remedio que parar en un comercio a comprar fósforos... Empapado en combustible y en un camión robado...
— ¡Opa hombre! Lo agarró la lluvia ¿eh?
—Fuego, preciso fuego.
Su dialogo hacia juego con su apariencia: su largo y enmarañado pelo, su barba de ni el sabe cuantos días, su ropa apestando a combustible, su mirada de loco, el cigarrillo apagado en la boca.
—Esto es una estación de servicio, no puede fumar acá. Pero yo le presto fuego.
Y vaya si le prestó fuego. Icaro no se alejó como le advirtiera su benefactor, sino que le quitó el encendedor de las manos y lo prendió en un solo movimiento.
—Oiga... tranquilo. ¿Está bien? Su camión no está en muy buen estado... ¿Qué hace con el encendedor? No juegue con eso hombre. ¡Oiga!
Icaró ardió con fuerza, y bailó y rió. El dolor no importaba, el fuego limpiaba todas las heridas... Ya se vengaría de todos ellos, ahora el era fuego también...
Quería que todo ardiera, y con ese pensamiento prendió otro cigarrillo. La llama danzaba frente a su rostro, iluminando levemente, y encendiendo algo mas que el tabaco: encendía un deseo de más fuego.Tomo los restos mortales del segundo cigarrillo entre el indice y pulgar de la mano derecha, cerro el ojo izquierdo y la lanzo hacia el edificio al tiempo que dijo, con una sonrisa: Puff...
Volvió a su auto destartalado. Tenia que llenar el tanque que acababa de llenar...
Predio la radio:
-timos reportes sobre disturbios pa-tacados por maleantes enmascara-junto rifas en mi bicicleta.
La vos del anciano le trajo un poco de esperanza y soltó el dial:
-Era mi posesión mas preciada. Ahora no puedo ni trabajar.-Esta conmovedora historia, sobre un pobre anciano que tuvo un accidente, y tras pasar un mes hospitalizado regresa a su casa para encontrarla totalmente vacía, es increíble. No dejaron ni los cables de cobre en-click
Apago la radio y prendió otro cigarro. Vio las prostitutas y los puteros de siempre al pasar, y casi que los saluda. Pero los traficantes de sexo realmente le asqueaban, tanto los compradores como los vendedores. Estaba lloviendo ligeramente.
Fue tan rápido que no tuvo tiempo de reaccionar. Mas tarde lo recordaría como un borrón de carretera girando, mezclado con ruido de ruedas chirriando. Un amasijo de metal retorciendoce fue lo que encontró al despertar. Había llamas por doquier. No pudo evitar sonreír. Aun cuando el camión cisterna casi lo mata, no pudo evitar sonreír al ver que tenia a su disposición miles de litros de gasolina...
La lluvia apagaba las leves llamas que salían de su auto, asegurando que pudiera ver un mañana. Igual debía actuar rápido: la lluvia se apagaba tan rápido como el fuego.
Salió de lo que alguna vez fuera su vehículo, y rengueando encaminó al camión cisterna que lo llamaba como una sirena de fuego. El chofer era un obeso hombre blanco, con una bonita pelada, una camisa celeste y la cara apoyada contra la bocina, provocando un increiblemente molesto sonido.
Sacó al conductor con no poco trabajo y se subió al volante de la bestia que le pedía a gritos que la violentara contra algo odioso.
La imagen del fuego relampagueaba tras sus pupilas, como un tatuaje del inconsciente. Era feliz. No porque fuera una solución a todos sus problemas, no porque fuera a arreglar la ciudad de mierda en la que estaba obligado a habitar, no porque fuera a cambiar las cabezas llenas de estupidez de las ratas con las que coexistía.
No. Era porque tenia mucho combustible, y eso significaba mucho fuego, y el fuego lo hacia feliz per se. No solía arreglar las cosas, pero era la solución que mas le gustaba. Sonrió y saco un cigarrillo.
"¿Donde mierda deje los fósforos?"
Su cara se prendió como un fósforo al darse cuenta de que no tenia fuego encima. Comenzó a palparse los bolsillos desesperadamente. Y al buscar en la guantera vio una pegotin contra el humo de tabaco.
"Claro, comes como hijo de puta pero no fumas porque te hace mal al corazón"
Y no tuvo mas remedio que parar en un comercio a comprar fósforos... Empapado en combustible y en un camión robado...
— ¡Opa hombre! Lo agarró la lluvia ¿eh?
—Fuego, preciso fuego.
Su dialogo hacia juego con su apariencia: su largo y enmarañado pelo, su barba de ni el sabe cuantos días, su ropa apestando a combustible, su mirada de loco, el cigarrillo apagado en la boca.
—Esto es una estación de servicio, no puede fumar acá. Pero yo le presto fuego.
Y vaya si le prestó fuego. Icaro no se alejó como le advirtiera su benefactor, sino que le quitó el encendedor de las manos y lo prendió en un solo movimiento.
—Oiga... tranquilo. ¿Está bien? Su camión no está en muy buen estado... ¿Qué hace con el encendedor? No juegue con eso hombre. ¡Oiga!
Icaró ardió con fuerza, y bailó y rió. El dolor no importaba, el fuego limpiaba todas las heridas... Ya se vengaría de todos ellos, ahora el era fuego también...
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Parafrenico de turno
Caliburnus
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10:27 a. m.
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sufrieron
parafrenia literaria
miércoles, 2 de febrero de 2011
Cruzar de un Salto
—Yo te lo advertí, pero no hiciste caso. Ahora solo te queda sufrir en silencio.
Terpsícore yacía en el suelo, ahogandoce en su propia sangre. Morpheo seguía de pie a su lado, con el machete en la mano. Terpsícore lo miraba a los ojos, mientras la sangre seguía emanando de la herida en el cuello. Si solo no sonriera...
Todo empezó cuando un ser Pateó a Padre a través de la quinta dimensión. Al haber entrado una vez, Padre ganó la habilidad de verla, y con esto podía dar el Salto en perpendicular a nuestra realidad para moverse por un mundo de cinco dimensiones en lugar de las tres que todos estamos acostumbrados.
No se le puede explicar a alguien que nunca ha visto el mundo en cinco dimensiones como se vé, pero sí se le pueden mostrar las "sombras" que aparecen en nuestras dimensiones.
Imagine un grupo de peces que viven en una pecera, y se mueven dentro de las dimensiones de esa pecera. Digamos que esta pecera hipotética está al intemperie y llueve sobre el agua, los peces no verían entrar agua a la pecera, ni verían las gotas, pero podrían ver las ondas en la superficie... Muchos físicos especulan que en realidad la luz y la gravedad no son sino "sombras" que apreciamos de dimensiones más avanzadas.
Padre vio estas ondas, antes de ver al Arcángel que le trajo el Salto. Vio como una pared de ladrillos se desfiguraba ante su vista, como se transparentaba lentamente y hasta le pareció que la pared se le acercaba... ¿Creyó haber enloquecido? Obvio... ¿No lo hubiera pensado usted? Bueno, déjeme intentar explicar como se ve un ser de cinco dimensiones, y luego díganme si se hubiera aferrado o no a su sanidad...
Si nosotros, seres de tres dimensiones, fuéramos vistos por un ser de dos dimensiones, solo vería una sección de nosotros. Como si mirara por debajo de una puerta. Si del otro lado de la puerta hubiera un ascensor, por ejemplo, nos vería en rebanadas consecutivas, desde la cabeza a los pies o viceversa. Pero el punto es que no podría apreciarnos en nuestra totalidad, solo podría ver dos de nuestras dimensiones... Y nuestra forma cambiaría constantemente... Padre vio solo tres de las dimensiones del Arcángel, y las vió mientras entraban y salían a la quinta. El Arcángel era una masa amorfa de luz y energía, que se retorcía en su forma y partes enteras aparecían y desaparecían ante la vista de Padre. El Arcángel, solo es sabrá porque, puesto que no habla ningún idioma que un humano pueda comprender, le dió una patada a Padre para que viera nuestro mundo desde la perspectiva de la quinta.
Si nosotros miramos un cuadrado, podemos ver su interior, pero un ser de dos dimensiones solo podría ver los bordes. De la misma manera Padre pudo ver a través de las paredes, dentro de la gente. Pudo ver todo a la vez. Y pudo ver al Arcángel en su totalidad. Pudo moverse en diagonal a todo lo que existe, para moverse desde A hasta C en linea recta, sin pasar por B. El restó del mundo lo vio aparecer de la nada, pero el pudo Saltar desde ese día... Y enseño a otros a Saltar. La Patada es cuando uno lleva a otro a la quinta. Una vez que uno recibe la Patada, si esta preparado, puede volver solo, a esto se le llama Saltar. ¿Preparado? Bueno, solo cierto tipo de personas tienen la mente suficientemente abierta como para aceptar la quinta, los demás siguen pensando en tres... Y muchos explotaron (literalmente) cuando Padre los Pateó...
Por eso los que podían Saltar eran un grupo selecto. Padre, traumatizado por aquellos que no soportaron la Patada, con todos los Saltadores bajo su tutela, creó una hermandad para tratar de abrir la mente de las personas y poder pasar ese poder a la humanidad. Prohibió las patadas sin antes someter a duras pruebas a los aspirantes a Saltadores. Pronto hubo discrepancias entre los miembros de la hermandad. Sobre todo entre los que respetaban la autoridad de Padre por ser el primero, y quien les trajo el regalo del Salto; y aquellos que no veían merito en él, y querían el poder en la hermandad. Cuando Padre fue asesinado a manos de Alpha comenzó una guerra entre los Saltadores... Y al margen de esta guerra Morpheo buscaba ser el único Saltador.
Muchos Saltadores encontraron nuevas maneras de aprovecharse de los Saltos y de la quinta, y Morpheo resultó ser de los más ingeniosos y talentosos Saltadores. Pero no se conformaba con ser "de los mejores" él quería ser EL mejor. Y si no podía mejorar, mataría a los demás. Nunca se decantó por ninguno de los dos bandos: Los Hijos de Padre, y los Perros de Alpha. Es más, le prometía lealtad a ambos bandos, solo para poder matar indiscriminadamente tanto a Hijos, como a Perros. Al comienzo, siendo de los más talentosos, era apreciado tanto por Alpha como por Madre, la sucesora de Padre. Pero sus ardides y complots, que solo llevaban a carnicería y matanza indiscriminada llevaron a que fuera finalmente repudiado por todos los Saltadores, como un demonio asesino.
Ya no buscaba ser el mejor, ahora buscaba ser el único. Y solo Terpsícore se interponía entre él y su objetivo. Y ahora saboreaba el momento, parado sonriente, con su machete en la mano, junto a la agonizante Terpsícore, que aun sostenía vanamente sus cuchillos en ambas manos.
—Si solo... no sonrieras... esa maldita sonrisa... te hubiera... dejado—logró articular Terpsícore con sus ultimas fuerzas—con vida...
— ¿Me hubieras...? ¿Qué TÚ me hubieras perdonado la vida? Querída Terpsícore, en dos minutos morirás desangrada. Ya te cuesta hablar de lo mareada que estas por falta de sangre. Te cuesta pensar también se ve.
— ¿Nunca... te preguntaste... porque la quinta?
— ¿Qué?
— ¿Por qué la quinta... y no la cuarta?
Morpheo no pudo ver que hizo, pero si la vio desaparecer del charco de sangre. Morpheo Saltó, esperando encontrarla en la quinta, pero no estaba ahí... Y al volver, un cuchillo ocupaba el lugar de su cuello.
—La cuarta es el tiempo querido Morpheo... Si me voy a ir, te llevo conmigo—le dijo Terpsícore al tiempo que le rebanaba el cuello y caía de nuevo al suelo junto a él.
La parte explicada:
Articulo Flatland en la Wikipedia.
Artículo Cuarta dimensión en la Wikipedia.
Jumper, Novela
Terpsícore yacía en el suelo, ahogandoce en su propia sangre. Morpheo seguía de pie a su lado, con el machete en la mano. Terpsícore lo miraba a los ojos, mientras la sangre seguía emanando de la herida en el cuello. Si solo no sonriera...
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| Teserac |
No se le puede explicar a alguien que nunca ha visto el mundo en cinco dimensiones como se vé, pero sí se le pueden mostrar las "sombras" que aparecen en nuestras dimensiones.
Imagine un grupo de peces que viven en una pecera, y se mueven dentro de las dimensiones de esa pecera. Digamos que esta pecera hipotética está al intemperie y llueve sobre el agua, los peces no verían entrar agua a la pecera, ni verían las gotas, pero podrían ver las ondas en la superficie... Muchos físicos especulan que en realidad la luz y la gravedad no son sino "sombras" que apreciamos de dimensiones más avanzadas.
Padre vio estas ondas, antes de ver al Arcángel que le trajo el Salto. Vio como una pared de ladrillos se desfiguraba ante su vista, como se transparentaba lentamente y hasta le pareció que la pared se le acercaba... ¿Creyó haber enloquecido? Obvio... ¿No lo hubiera pensado usted? Bueno, déjeme intentar explicar como se ve un ser de cinco dimensiones, y luego díganme si se hubiera aferrado o no a su sanidad...
Si nosotros, seres de tres dimensiones, fuéramos vistos por un ser de dos dimensiones, solo vería una sección de nosotros. Como si mirara por debajo de una puerta. Si del otro lado de la puerta hubiera un ascensor, por ejemplo, nos vería en rebanadas consecutivas, desde la cabeza a los pies o viceversa. Pero el punto es que no podría apreciarnos en nuestra totalidad, solo podría ver dos de nuestras dimensiones... Y nuestra forma cambiaría constantemente... Padre vio solo tres de las dimensiones del Arcángel, y las vió mientras entraban y salían a la quinta. El Arcángel era una masa amorfa de luz y energía, que se retorcía en su forma y partes enteras aparecían y desaparecían ante la vista de Padre. El Arcángel, solo es sabrá porque, puesto que no habla ningún idioma que un humano pueda comprender, le dió una patada a Padre para que viera nuestro mundo desde la perspectiva de la quinta.
Si nosotros miramos un cuadrado, podemos ver su interior, pero un ser de dos dimensiones solo podría ver los bordes. De la misma manera Padre pudo ver a través de las paredes, dentro de la gente. Pudo ver todo a la vez. Y pudo ver al Arcángel en su totalidad. Pudo moverse en diagonal a todo lo que existe, para moverse desde A hasta C en linea recta, sin pasar por B. El restó del mundo lo vio aparecer de la nada, pero el pudo Saltar desde ese día... Y enseño a otros a Saltar. La Patada es cuando uno lleva a otro a la quinta. Una vez que uno recibe la Patada, si esta preparado, puede volver solo, a esto se le llama Saltar. ¿Preparado? Bueno, solo cierto tipo de personas tienen la mente suficientemente abierta como para aceptar la quinta, los demás siguen pensando en tres... Y muchos explotaron (literalmente) cuando Padre los Pateó...
Por eso los que podían Saltar eran un grupo selecto. Padre, traumatizado por aquellos que no soportaron la Patada, con todos los Saltadores bajo su tutela, creó una hermandad para tratar de abrir la mente de las personas y poder pasar ese poder a la humanidad. Prohibió las patadas sin antes someter a duras pruebas a los aspirantes a Saltadores. Pronto hubo discrepancias entre los miembros de la hermandad. Sobre todo entre los que respetaban la autoridad de Padre por ser el primero, y quien les trajo el regalo del Salto; y aquellos que no veían merito en él, y querían el poder en la hermandad. Cuando Padre fue asesinado a manos de Alpha comenzó una guerra entre los Saltadores... Y al margen de esta guerra Morpheo buscaba ser el único Saltador.
Muchos Saltadores encontraron nuevas maneras de aprovecharse de los Saltos y de la quinta, y Morpheo resultó ser de los más ingeniosos y talentosos Saltadores. Pero no se conformaba con ser "de los mejores" él quería ser EL mejor. Y si no podía mejorar, mataría a los demás. Nunca se decantó por ninguno de los dos bandos: Los Hijos de Padre, y los Perros de Alpha. Es más, le prometía lealtad a ambos bandos, solo para poder matar indiscriminadamente tanto a Hijos, como a Perros. Al comienzo, siendo de los más talentosos, era apreciado tanto por Alpha como por Madre, la sucesora de Padre. Pero sus ardides y complots, que solo llevaban a carnicería y matanza indiscriminada llevaron a que fuera finalmente repudiado por todos los Saltadores, como un demonio asesino.
Ya no buscaba ser el mejor, ahora buscaba ser el único. Y solo Terpsícore se interponía entre él y su objetivo. Y ahora saboreaba el momento, parado sonriente, con su machete en la mano, junto a la agonizante Terpsícore, que aun sostenía vanamente sus cuchillos en ambas manos.
—Si solo... no sonrieras... esa maldita sonrisa... te hubiera... dejado—logró articular Terpsícore con sus ultimas fuerzas—con vida...
— ¿Me hubieras...? ¿Qué TÚ me hubieras perdonado la vida? Querída Terpsícore, en dos minutos morirás desangrada. Ya te cuesta hablar de lo mareada que estas por falta de sangre. Te cuesta pensar también se ve.
— ¿Nunca... te preguntaste... porque la quinta?
— ¿Qué?
— ¿Por qué la quinta... y no la cuarta?
Morpheo no pudo ver que hizo, pero si la vio desaparecer del charco de sangre. Morpheo Saltó, esperando encontrarla en la quinta, pero no estaba ahí... Y al volver, un cuchillo ocupaba el lugar de su cuello.
—La cuarta es el tiempo querido Morpheo... Si me voy a ir, te llevo conmigo—le dijo Terpsícore al tiempo que le rebanaba el cuello y caía de nuevo al suelo junto a él.
La parte explicada:
Articulo Flatland en la Wikipedia.
Artículo Cuarta dimensión en la Wikipedia.
Jumper, Novela
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Parafrenico de turno
Caliburnus
pirando a las
3:33 a. m.
5
comensales
sufrieron
parafrenia literaria
viernes, 28 de enero de 2011
Una gran mente
Al pasar frente al callejón su pie izquierdo se posó sobre una sustancia excesivamente desagradable, forzándolo a apoyarse en la pared con una mano mientras frotaba su zapato con un papel.
—Le recomiendo que lo frote contra el piso señor Smith.
El vagabundo no dormía, pero estaba acostado en lo que era su cama: un montón de diarios, cartones, trapos y básicamente basura. El señor Smith comenzó a frotar el pie contra el piso siguiendo el consejo del linyera.
—Eh, gracias. ¿Cómo sabe mi nombre?
—Yo se lo dí señor Smith. ¿No lo recuerda?
—Yo se quien es usted. ¿No eres al que llaman Oráculo?
—See, hay quienes me lo dicen.
El vago se endereza y mete la mano en la pila de basura para sacar lo que parece ser una botella en una bolsa de plástico. Le ¨limpia¨ el pico con una manga más sucia que la botella y toma un trago.
—Muy bien. Le voy a contar una pequeña historia señor Smith. Como usted sabrá hay en realidad nueve tipos de inteligencia. Yo soy digamos un superdotado en cinco, y digamos que un genio en las otras cuatro. Estas cuatro son la musical, la lingüística, la naturalista y la interpersonal.
El señor Smith solo lo miraba apaciblemente mientras se levantaba de su... cama, y lo veía sacar una pelota que presumiblemente habría sido de tenis algún día, al tiempo que tomaba otro trago de la botella.
—Ahora, con la kinestética es que puedo hacer esto:
Hizo un par de malabares con la pelota, la hizo correr por la espalda, por la pierna y la pateó hacia arriba, haciéndola rebotar contra la pared, para caer en el techo del restaurante que formaba dos de las tres paredes del callejón. Ahí la vio correr por las tejas, comenzar a rebotar y mientras caía hacia su cabeza, cerró los ojos y la atrapo con una mano.
—Pero es gracias a la lógica-matemática que puedo hacer esto:
Ahora la lanzó en un arco por encima del sombrero del señor Smith, directamente hasta la columna que habia atras suyo,. La pelota golpeó la columna, rebotó hacia la pared, donde golpeó un ladrillo suelto, haciendola subir en ángulo casi recto, cayendo en un arco hasta el bolsillo que el linyera mantenía abierto.
—Pero no me dicen el oráculo porque pueda hacer malabares con pelotas de tenis mugrientas. No señor Smith. Yo soy un autentico superdotado en la inteligencia interpersonal, y en la inteligencia emocional. Hasta tal punto que casi puedo leer mentes.
— ¿Me está diciendo que puede leer mentes?
Ahora el hombre indigente estaba revisando la basura del restaurante buscando algo que comer. Encontró unos restos prolijamente envueltos en una bolsa, como puestos para él, y cenó algo que de hecho se veía apetitoso y todo, excepto que lo comía con las manos.
—No, pero le aseguro que se lo que esta pensando esa mujer que va caminando por el otro lado de la calle con sus bolsas de las compras, con tanta precisión que si usted fuera y le dijera quedaría paranoica durante semanas mínimo.
Sumado a eso, como soy una de las mentes más brillantes en matemática que halla visto la tierra, y como tengo ademas una memoria sobrehumana, he creado en mi mente una base de datos con las actitudes, personalidades y decisiones de todas las personas que han pasado frente a mi. En esta ciudad tengo calculado que son, hasta usted y esa mujer, un 87.765%
— ¿Y eso que quiere decir?
El señor Smith lo vio tomar lo que quedaba de la botella y arrojarla en... la basura. Luego se sentó de nuevo en lo que sería su cama, que coincidentemente era también... la basura.
—Al tener la información de las personas que ya he visto, puedo deducir con quienes se encuentran. Y sabiendo que piensan ambos, puedo saber que influencia causa cada uno en el otro. Extrapolando, puedo saber que es lo que toda la ciudad está haciendo en este momento, puedo saber quien se acuesta con quien, quien odia a quien, quien se está por suicidar en este momento. Y lo más bonito es que usando mis habilidades en matemática, y muchos métodos que yo mismo inventé, puedo predecir con exactitud el comportamiento de la ciudad.
—Así que no solo lee mentes, sino que predice el futuro.
—Solo de esta ciudad, y con un obvio margen de error de un 0.076584%, pero sí, a efectos prácticos se podría decir que puedo predecir el futuro.
El vagabundo levantó el cartón corrugado que le servía de manta y se acostó de nuevo, mirando al hombre con su traje, maletín, sombrero y corbata, que lo miraba atentamente.
—Si es la mente más brillante de nuestra era, y es capaz de predecir el futuro, leer mentes y quien sabe que más, ¿por qué motivo vive en la calle en lugar de conseguirse una mansión?
El hombre desestimó las palabras del señor Smith con un movimiento de muñeca y se giró dispuesto a dormir.
— ¿Le gusta vivir en la calle?
—El problema es que soy esquizofrenico. ¿Por qué otro motivo habría un hombre como usted de hablarle a un hombre como yo?
El el señor Smith se desvaneció en el aire instantáneamente, dejando solo un sombrero y un maletín cayendo, que al tocar el suelo desaparecieron también en una voluta de polvo.
Y la mente más grande de nuestra era se durmió diciendo
—Al menos me hacen compañía...
—Le recomiendo que lo frote contra el piso señor Smith.
El vagabundo no dormía, pero estaba acostado en lo que era su cama: un montón de diarios, cartones, trapos y básicamente basura. El señor Smith comenzó a frotar el pie contra el piso siguiendo el consejo del linyera.
—Eh, gracias. ¿Cómo sabe mi nombre?
—Yo se lo dí señor Smith. ¿No lo recuerda?
—Yo se quien es usted. ¿No eres al que llaman Oráculo?
—See, hay quienes me lo dicen.
El vago se endereza y mete la mano en la pila de basura para sacar lo que parece ser una botella en una bolsa de plástico. Le ¨limpia¨ el pico con una manga más sucia que la botella y toma un trago.
—Muy bien. Le voy a contar una pequeña historia señor Smith. Como usted sabrá hay en realidad nueve tipos de inteligencia. Yo soy digamos un superdotado en cinco, y digamos que un genio en las otras cuatro. Estas cuatro son la musical, la lingüística, la naturalista y la interpersonal.
El señor Smith solo lo miraba apaciblemente mientras se levantaba de su... cama, y lo veía sacar una pelota que presumiblemente habría sido de tenis algún día, al tiempo que tomaba otro trago de la botella.
—Ahora, con la kinestética es que puedo hacer esto:
Hizo un par de malabares con la pelota, la hizo correr por la espalda, por la pierna y la pateó hacia arriba, haciéndola rebotar contra la pared, para caer en el techo del restaurante que formaba dos de las tres paredes del callejón. Ahí la vio correr por las tejas, comenzar a rebotar y mientras caía hacia su cabeza, cerró los ojos y la atrapo con una mano.
—Pero es gracias a la lógica-matemática que puedo hacer esto:
Ahora la lanzó en un arco por encima del sombrero del señor Smith, directamente hasta la columna que habia atras suyo,. La pelota golpeó la columna, rebotó hacia la pared, donde golpeó un ladrillo suelto, haciendola subir en ángulo casi recto, cayendo en un arco hasta el bolsillo que el linyera mantenía abierto.
—Pero no me dicen el oráculo porque pueda hacer malabares con pelotas de tenis mugrientas. No señor Smith. Yo soy un autentico superdotado en la inteligencia interpersonal, y en la inteligencia emocional. Hasta tal punto que casi puedo leer mentes.
— ¿Me está diciendo que puede leer mentes?
Ahora el hombre indigente estaba revisando la basura del restaurante buscando algo que comer. Encontró unos restos prolijamente envueltos en una bolsa, como puestos para él, y cenó algo que de hecho se veía apetitoso y todo, excepto que lo comía con las manos.
—No, pero le aseguro que se lo que esta pensando esa mujer que va caminando por el otro lado de la calle con sus bolsas de las compras, con tanta precisión que si usted fuera y le dijera quedaría paranoica durante semanas mínimo.
Sumado a eso, como soy una de las mentes más brillantes en matemática que halla visto la tierra, y como tengo ademas una memoria sobrehumana, he creado en mi mente una base de datos con las actitudes, personalidades y decisiones de todas las personas que han pasado frente a mi. En esta ciudad tengo calculado que son, hasta usted y esa mujer, un 87.765%
— ¿Y eso que quiere decir?
El señor Smith lo vio tomar lo que quedaba de la botella y arrojarla en... la basura. Luego se sentó de nuevo en lo que sería su cama, que coincidentemente era también... la basura.
—Al tener la información de las personas que ya he visto, puedo deducir con quienes se encuentran. Y sabiendo que piensan ambos, puedo saber que influencia causa cada uno en el otro. Extrapolando, puedo saber que es lo que toda la ciudad está haciendo en este momento, puedo saber quien se acuesta con quien, quien odia a quien, quien se está por suicidar en este momento. Y lo más bonito es que usando mis habilidades en matemática, y muchos métodos que yo mismo inventé, puedo predecir con exactitud el comportamiento de la ciudad.
—Así que no solo lee mentes, sino que predice el futuro.
—Solo de esta ciudad, y con un obvio margen de error de un 0.076584%, pero sí, a efectos prácticos se podría decir que puedo predecir el futuro.
El vagabundo levantó el cartón corrugado que le servía de manta y se acostó de nuevo, mirando al hombre con su traje, maletín, sombrero y corbata, que lo miraba atentamente.
—Si es la mente más brillante de nuestra era, y es capaz de predecir el futuro, leer mentes y quien sabe que más, ¿por qué motivo vive en la calle en lugar de conseguirse una mansión?
El hombre desestimó las palabras del señor Smith con un movimiento de muñeca y se giró dispuesto a dormir.
— ¿Le gusta vivir en la calle?
—El problema es que soy esquizofrenico. ¿Por qué otro motivo habría un hombre como usted de hablarle a un hombre como yo?
El el señor Smith se desvaneció en el aire instantáneamente, dejando solo un sombrero y un maletín cayendo, que al tocar el suelo desaparecieron también en una voluta de polvo.
Y la mente más grande de nuestra era se durmió diciendo
—Al menos me hacen compañía...
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12:49 a. m.
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